Hay muchos que dicen que los 500 jonrones han perdido prestigio últimamente porque más jugadores han alcanzado ese hito. Pero cuando Jim Thome llegue a su jonrón número 500 en su carrera, no va a haber alguien que no crea que Thome es un jugador muy especial.

El toletero de los White Sox está en medio de su temporada número 17 en las Grandes Ligas y junto a sus impresionantes estadísticas (.281 promedio de bateo en su carrera, más de 1,300 carreras impulsadas, más de 1,300 carreras anotadas, casi 900 hits de extra base, 1,892 hit en total y más de 1,400 pasaportes), Thome recibe los mismos alagos como jugador y como persona.

"Es un gran hombre y porsupuesto un gran jugador", dijo el dirigente de los Filis Charlie Manuel, quien dirigió a Thome una temporada en Filadelfia y más de dos en Cleveland. "Él es un jugador estrella, pero él todavía sigue igual que cuando era novato. Algunos dejan que el estrellato los cambie. A él no."

En una epoca donde los famosos salen en todos los titulares, Thome es todo lo contrario, una super estrella humilde quien trata a todos con respeto. Él nunca ha sido expulsado de un juego. Y no ha sido más que cordial con los fans, la prensa, sus compañeros de equipo y sus dirigentes.

"Sinceramente, él es una de las mejores personas que conozco", dijo el abridor novato de los White Sox John Danks. "Él está junto a Mark Buehrle y Jon Garland como las personas que me han hecho sentir comodo y me han ayudado en mucho."

"Si no lo conocieras, tu creerías que es cualquier otro hombre. Pero el mismo hombre que está apunto de pegar su jonrón número 500 es el mismo que cuando llegamos a una ciudad temprano me invita a cenar con él. Él lo ha hecho todo pero todavía tiene tiempo para compartir conmigo."

El entrenador de bateo de los White Sox Greg Walker está deacuerdo con Danks.

"Primero que todo, obviamente él fue criado por unos padres muy buenos", dijo Walker. "Pero cuando empezó a jugar béisbol, se juntó con veteranos llenos de clase que le enseñaron como comportarse y él aprecia eso. Así mismo él le enseña a los jugadores jovenes. Es un honor estar en el mismo camerino con él."

Thome ofrece un impacto positivo a los que lo rodean, en cualquier alineación en la que ha estado, con los White Sox, los Filis o los Indios.

Tal vez lo único negativo que pueden decir de Thome es que se poncha mucho, hasta ahora más de 2,000 veces. Pero también ha causado 1,442 bases por bolas, lo cual lo colocan de 21 en la lista de todos los tiempos y tercero entre los jugadores todavía activos, detrás de Barry Bonds de San Francisco y Frank Thomas de Toronto.

"Él no le tira a lanzamientos malos", dijo el antiguo dirigente de Houston Phil Garner. "Él tiene buena disciplina al bate, especialmente para alguien con un swing tan fuerte."

Los años han caído sobre Thome, quien ha batallado en temporadas recientes con lesiones en su pierna, sus costillas y su espalda. Pero esas frustrantes lesiones no han cambiado su comportamiento o como trata a los que lo rodean.

Todavía se puede ver a Thome ayudando a sus compañeros, saludando a los fans y cordialmente concediendo entrevistas así como cuando empezó.

Tal vez la sociedad ha cambiado. Pero Thome todavía tiene mucha clase y se mantiene como un gran embajador del deporte, a pesar que las cosas no anden bien.

El bateador designado de los White Sox admite que los contratiempos son parte del juego y parte de la vida. Thome ha aprendido de esto y lo ha usado para su beneficio. Esa sabiduría lo ha ayudado a ser un gran jugador y ahora lo tiene cerca de los 500 jonrones.