Cuántas veces hemos escuchado o leído las palabras de grandes jugadores en cualquier deporte, que a la hora de presión, a la hora del "dinero", cuando el juego está en la línea, luego de una vez más conseguir otra victoria para su equipo participando en la jugada ganadora de un partido se refieren a que: "lo mantuve simple". La joven sensación y segunda base de los Angels Howie Kendrick es un jugador que en su corta carrera profesional ha aprendido la virtud de mantener las cosas simples para obtener impresionantes resultados.

El haber bateado para promedio de .360 y más de manera consistente a través de ligas menores nos enseña que es diferente pensar en términos de "simplicidad" que en términos de "complacencia". Kendrick piensa en lo más simple del arte de batear, para no sobre pensar ni sobre analizar. Esto consiste en ver la bola y pegarle hacia donde sea lanzada; al lanzamiento afuera hacia la banda derecha, y al lanzamiento adentro halarlo a la parte izquierda. La disciplina mental que se necesita para mantener la consistencia y el enfoque han hecho que Kendrick sea considerado uno de los bateadores jóvenes más puros en la Liga Americana. Tanto prevalece este sentimiento a través de los ejecutivos de Grandes Ligas, que cuando por unas semanas se discutía el posible cambio del toletero Miguel Cabrera de los Marlins a los Angels, el nombre de Howie Kendrick surgió ampliamente, y en mi opinión fue la principal razón por la cual no ocurrió la transacción. Los Angels no deseaban incluirlo en ningún paquete. Eventualmente, Cabrera fue canjeado a los Tigers de Detroit, y Kendrick, quien tiene promedio de por vida en Grandes Ligas de .306, se prepara para comenzar su segunda temporada completa con el equipo grande.

Sus comienzos en el béisbol no fueron fácil para Kendrick, de 24 años de edad, y nativo de Jacksonville, Florida. "Fui criado por mi abuela, ya que mis padres ambos estaban en el servicio militar, y ella fue la roca que me inspiró a coger un buen camino y a escoger el béisbol. Vi muchas cosas ocurrir en mi vecindario, principalmente relacionadas con las drogas y el crimen, con la policía corriendo a todas horas; pero el béisbol me mantuvo alejado de esas tentaciones y con la mente en algo positivo. Las razones por las que he llegado a donde estoy son esas dos: mi abuela y el béisbol". Howie, ni siquiera recibió ofertas de becas al graduarse de la escuela secundaria, y hasta fue cortado del equipo de béisbol del colegio comunitario (Junior College) en su primero intento. Pero siempre mantuvo la fe, y la habilidad de simplificar las cosas. "Luego de ese intento, me concentré en probarme en diferentes colegios a ver si les gustaban mis habilidades como jugador, y conseguí la oportunidad en St. John's River Community College".

Firmó como profesional en el 2002 (décima ronda), y pasó por cada nivel haciendo su bate sonar. Dice que luego de la experiencia de los playoffs en la serie de división contra Boston el pasado Octubre, el hambre de mejorar su juego en todo aspecto está siempre en su mente. "La oportunidad de haber probado el ambiente de postemporada fue algo increíble, aunque no ganamos. Espero mantenerme saludable, ya que solo tuve un poco más de 300 turnos el año pasado, y de ahí espero contribuir con mis compañeros para dar a nuestros fanáticos algo que recordar el próximo Octubre. Pero para lograrlo, debemos de mantenerlo paso por paso"....o sea, simple, muy a su estilo.