Desde el momento en que un joven jugador latinoamericano sale de su pueblo recién firmado para el béisbol profesional, el camino que espera trazarse es el de algún día ser un jugador regular en las Grandes Ligas. La esperanza de convertirse en héroe de su comunidad y símbolo nacional, son cosas muy vigentes en las mentes de los jugadores que quieren lograr esos sueños. Han crecido rodeados de las noticias y las celebraciones a los grandes hechos de un Johan Santana, Vladimir Guerrero, Francisco Rodríguez, Pedro Martínez, Edgar Rentería, Alex Rodríguez, y muchos, muchos más. Esa oportunidad, lamentablemente, no se les presenta a todos los jugadores en esa posición. Pero cuando ésta llega, es algo que deleita, causa ansiedad, alegría y grandes expectativas. El momento añorado ha llegado para el dinámico torpedero dominicano Erick Aybar.

Con el cambio que envió al ganador del "Guante de Oro" Orlando Cabrera a los White Sox de Chicago, se abren las puertas para Aybar, un sólido jugador joven que tiene vasta experiencia en el béisbol del Caribe. Tan agradable ha sido su experiencia en el béisbol de República Dominicana, que su equipo, los Tigres del Licey se acaban de coronar como campeones en la Serie del Caribe 2008. "Definitivamente me siento preparado para esta oportunidad con los Angels, y una cosa que me ayuda en mi llegada a los entrenamientos es que ya he estado en las Grandes Ligas. Es muy diferente cuando uno no conoce el cuerpo de coaches y las intenciones y estilo de un dirigente; pero gracias a Dios ellos todos me conocen y me han ayudado a mejorar". El dominicano nativo de Bani, cumplió 24 años el pasado Enero y tiene experiencia de 113 partidos en el equipo grande en los últimos dos años. La campaña pasada estaba supuesta a jugar un papel significante de la banca, pero sufrió dos lesiones serias que lo limitaron a 194 turnos oficiales. Las credenciales de Aybar comenzaron a fomentarse desde que pisó tierra estadounidense en el año 2002, bateando sobre los .300 puntos en cada una de sus primeras cuatro temporadas en la finca, siendo su promedio más bajo de .283.

El manager Mike Scioscia lo considera un jugador completo y Scioscia dice que Aybar está listo para el reto. "Erick es un jugador que tiene muchas herramientas, trae mucha energía al equipo y juega el juego pequeño con facilidad. Esperamos mucho de él, porque además de su gran brazo y excelente alcance en el shortstop, posee gran velocidad y sabe robar bases. Nos alegra mucho también saber que él y Howie Kendrick (segunda base) han jugado juntos y hacen muy buena combinación. Nuestro equipo depende mucho del cuerpo de lanzadores y hacer las jugadas de rutina y completar los doble-plays es vital". Scioscia agregó que "como jugador joven, lo que él tiene que hacer es no tratar de hacer nada fuera de lo normál para impresionar". Scioscia admite que él mismo tendrá palabras en privado con Aybar para explicar bien la situación, ya que anticipa una buena competencia de parte del sólido y establecido venezolano Maicer Izturis.

Del área de Baní, al sur de la isla en Republica Dominicana, han surgido sobresalientes campocortos, como el fenecido José Uribe (Gigantes), el veloz Cristian Guzmán (Nacionales), Juan Uribe (White Sox) y el otrora MVP en la Americana Miguel Tejada (Astros). El próximo pudiera establecer y dar a conocer su nombre y el nombre de los Angels más y más en esa fértil área de la isla quisqueyana.