El lanzador dominicano de los Angels, Ervin Santana, apodado "El Meneo", tiene algo muy claro y presente en su mente para enfrentar la campaña del 2008. Ese algo es la palabra "olvidar".

En su corta carrera en el béisbol de Grandes Ligas, este joven veterano ha experimentado las buenas y las malas. De esas malas, el punto más bajo, donde tocó fondo, vino la campaña pasada cuando tuvo que ser enviado a las ligas menores. Esto ocurrió el 18 de julio, en un movimiento que el manager Mike Scioscia calificó como "algo necesario para que recupere su confianza".

Luego de cinco salidas en aproximadamente un mes en la sucursal Triple A Salt Lake City, fue llamado otra vez a la Gran Carpa por el resto del año. Sin lugar a dudas, ese fue un duro golpe para Ervin, ya que fue el lanzador que ganó más partidos durante la temporada del 2006 en el cuerpo monticular angelino. En fin, terminó el 2007 con marca de 7-14, con efectividad de carreras limpias permitidas de 5.76. Con todas estas previas ocurrencias, ¿quién no quisiera comenzar la temporada 2008 con la palabra "olvidar"?

Su nuevo comienzo lo hizo llegar a la campaña primaveral con una refrescada actitud. "Lo pasado ahí quedó, ya no se puede hacer nada", dice Santana, de 25 años de edad. "Fue algo que tomo como un año de experiencia y que las cosas tenían que pasar así. Una cosa que nunca pasó por mi mente fue bajar la cabeza ni perder mi confianza...cuando me bajaron fue algo fuerte, pero sé que cuando regresé pude lanzar mejor."

Ese comentario lo respalda con sus numeritos durante el mes de septiembre, en el que tuvo marca de 2-2, con sólida efectividad de 2.96. Santana no perdió tiempo para mantener ese ritmo y éxito en el montículo, incorporándose al equipo de los Tigres del Licey (Campeones de la Serie del Caribe 2008) en su natal República Dominicana durante la pelota de invierno. Allí también cosechó éxitos, y esa experiencia es la que lo trae aún más optimista para el 2008.

El joven catcher Jeff Mathis, quién ha sido receptor de Santana desde los días juntos en ligas menores, reconoce que "Ervin ha traído una actitud fresca y eso es bueno de ver. Su confianza está en alto, y en verdad, la clave para su éxito es el comando de su recta. Él posee un repertorio superior, uno se da cuenta con los pobres swings que vemos de tantos bateadores...lo que pasó el año pasado lo ha puesto en el olvido; ahora como compañero y miembro de la batería, es importante que le recuerde algunas cositas en su mecánica".

Mathis se refiere al giro de sus caderas, y a mantener su cabeza más fija durante su movimiento hacia el home. Son puntos claves, según también el manager Scioscia, "porque lo ayudan a mantener su balance y la habilidad de repetir sus lanzamientos, pero más que nada, lanzamientos de calidad". Así que para Santana, combinar "olvidar" con "calidad" puede ser una vez más la combinación perfecta para encaminarse a la vía del triunfo.