ANAHEIM - No se puede negar el hecho de que el jugador de béisbol con experiencia reconoce la importancia de tratar la temporada como un maratón, y no como una carrera rápida de velocidad.

La temporada regular es larga, con 162 encuentros programados en ella, y si añadimos los playoffs, para los afortunados, estamos hablando de casi 180 partidos. Es por ello que un jugador necesita de mucha paciencia y sabiduría para enfrentar las altibajas del juego.

Aquél que celebra un buen mes de abril y se duerme en los laureles, antes de darse cuenta se podría ver en las ligas menores lamentándose qué pasó con su juego. Pero a lo que voy es a lo más importante y admirable.

Las pruebas mentales y físicas de comienzo de temporada te pueden enterrar en tus lágrimas, o te pueden edificar a ser un jugador, persona y compañero de equipo más completo y productivo.

Esto último describe a Juan Rivera, en esta interesante temporada 2008 para el toletero venezolano.

"Ya sabía que cuando el equipo firmó a Torii Hunter en el invierno mi tiempo de juego iba a estar limitado", me comentó recientemente Rivera, antes de iniciar una sesión extra de prácticas de bateo. "Comenzando la temporada cuando no jugaba mucho, me mantenía lo más que podía en el juego. Una de las mejores formas de sentirse bien es tomando muchas prácticas de bateo temprano. Tanto aquí en casa como cuando íbamos a la gira mi responsabilidad era de integrarme a esas sesiones para que cuando se me diera la oportunidad estuviera preparado."

Una de las cosas que sorprende de Rivera es que hasta jugadores de la oposición presentaban un caso para él, diciéndole cuánto lo deseaban otros equipos; y sus simpatizantes preguntándose porqué no lo jugaban más.

Mientras tanto Rivera aprendió de la experiencia que "el ir a quejarme a la oficina del dirigente no iba a arreglar nada. No te niego que era frustrante, pero siempre he confiado en mis habilidades y sé que el mismo dirigente reconocía el que yo siempre, gracias a Dios, he sido más productivo en la segunda mitad de la temporada."

Claro está, ese punto no se puede negar, y Rivera aprovechó su oportunidad de jugar y tuvo un mes de Julio tremendo, bateando .311 con seis jonrones y 16 remolcadas.

No es coincidencia que los Angels ampliaron su ventaja sobre los demás equipos en la división Oeste tras jugar su mejor béisbol durante ese mes. La producción del venezolano sirvió para balancear la alineación en la parte baja, combinando su poder con su fino bateo.

"Ahora mismo la misión de todos es continuar jugando fuerte hasta el final y con Dios mediante tratar de pasar al playoff y hacer un buen papel. La adición de Teixeira ha dado aún más impulso a nuestro equipo y tenemos que mantenernos humildes...nada está ganado todavía."

¿Suena como un Angel con experiencia, verdad?