FILADELFIA -- Los Rays vendieron cara su derrota en la Serie Mundial, pero el equipo de Tampa Bay es uno que promete ser protagonista durante mucho tiempo. Así que Boston y Nueva York, sus rivales en el Este de la Liga Americana, ya no se pueden descuidar.

Un año después de terminar con el peor récord de las Grandes Ligas, los Rays completaron un giro de 180 grados al ganar una cifra inédita de 97 victorias con una modesta nómina.

"Fue el año más divertido de mi carrera jugando béisbol", resumió el primera base dominicano Carlos Peña sobre la temporada de Tampa Bay que culminó el miércoles al sucumbir 4-3 ante los Filis de Filadelfia en el quinto partido de la Serie Mundial.

Los Rays se cansaron de desafiar el escepticismo de sus detractores al dejar atrás a los Medias Rojas y Yanquis, rivales que invierten en salarios hasta tres veces más que ellos.

También hicieron caso omiso de la advertencia de que la inexperiencia les pasaría factura en octubre, mostrando un aplomo admirable en situaciones adversas. El mejor ejemplo fue la serie de campeonato de la Americana, que parecía que se les escapaba de las manos cuando Boston les remontó un 7-0 en el quinto partido.

"Mi convencimiento es que estos muchachos no se darán por satisfechos hasta volver a jugar en octubre repetidamente", declaró el manager Joe Maddon. "Eso es excelente".

"Estoy muy orgulloso. Fue un año mágico, aunque hubiese querido otro final", añadió Peña, quien a sus 30 años es uno de los escasos veteranos en el roster.

La mayoría son jóvenes que se obtuvieron con selecciones altas en el 'draft' o canjes.

Esto se aprecia notablemente en la rotación, donde Scott Kazmir, Matt Garza y Andy Sonnanstine no pasan de los 25 años. James Shields tiene 26.

Y ninguno de los cuatro tiene el potencial de David Price, de 23 años. El zurdo fue la primera selección en el 'draft' del 2007 y con el cañón que tiene en el brazo se encargó de cerrar la serie de campeonato tras ser subido a las mayores recién en septiembre.

El gran favorito para llevarse el premio al Novato Año de la Americana es el tercera base Evan Longoria (23 años). Y no se puede dejar a un lado el aporte del receptor venezolano Dioner Navarro (24) y el jardinero central B.J. Upton (24).

Con una base tan juvenil, los Rays claramente no deberían tener problemas para ser contendores y con un futuro brillante que debería perdurar varios años.

"Tenemos todo lo que necesitamos", declaró Peña. "Este es un equipo joven, de futuras estrellas por mucho tiempo".

Se trata de una panorama que muy pocos se atrevían a presagiar hace un año, cuando el equipo decidió quitarse el "Devil" de su nombre y cambió el color de los uniformes.

Los Rays, se puede argumentar, ya no estuvieron tan afilados en la Serie Mundial, donde su pitcheo no fue tan sólido, Peña y Longoria se apagaron ofensivamente y cometieron costosos errores en defensa.

"Tenemos que seguir creciendo. Hay cosas en las que podemos mejorar", valoró Maddon, el piloto que es admirado por sus pupilos por su manera franca de hablarles y su capacidad para motivarles. "Hay que prestarle atención a los detalles ... Esta serie confirmó varios de los conceptos que pregonamos".

"Es triste, pero en este caso yo me siento muy tranquilo", dijo Navarro. "Me queda el recuerdo de una temporada super bonita. Se perdió, pero yo creo que vamos a estar con regularidad en los playoffs. Ahora nos vamos a descansar, estar con la familia y prepararse para la próxima temporada".