(Chris Carlson/AP)

ANAHEIM - Hace un año, el dominicano Neftalí Feliz maravilló a todos en el Busch Stadium de San Luis al llegar a las 100 millas por hora con su recta en el Juego de las Futuras Estrellas.

Doce meses después, el derecho ha vuelto al Clásico de Media Temporada...esta vez con el equipo "grande" de la Liga Americana, representando a los Rangers de Texas.

En ese entonces, la meta era simple y llanamente llegar a Grandes Ligas. Misión cumplida, y de qué manera.

"Es algo que no pensé ni tenía en mente", le dijo Feliz a LasMayores.com acerca de ir del Juego de las Futuras Estrellas al mismo Juego de Estrellas en cuestión de un año. "Pero sí pensé que podía terminar el año en Grandes Ligas."

Al llegar a la Gran Carpa en agosto del 2009, impresionó a todos con su recta "a mil" y un dominio que lo llevó a registrar efectividad de 1.74 en 20 presentaciones, con 39 ponches en 31.0 entradas.

Después de ser abridor durante la mayoría de su carrera en liga menor, el quisqueyano tuvo que hacer no sólo el ajuste a Grandes Ligas, sino a un nuevo papel de relevista.

"En realidad no fue tan difícil", manifestó el oriundo de Azua, R.D. "Yo lanzo en el papel que me pongan."

Precisamente, fue su rol dentro del equipo de Texas que se debatió durante todo el invierno 2009-10. ¿Sería abridor o relevista? Y si terminaba en el bullpen, ¿cómo lo usaría el manager Ron Washington? De su parte, éste dijo una que otra vez que utilizaría a Feliz de acuerdo con lo que más les conviniera a los Rangers.

Al principio de esta campaña Feliz empezó como preparador de mesa de su compatriota Frank Francisco, quien fue designado como cerrador. Pero después de unos días, el primero se adueñó del puesto de taponero y ha cumplido a carta cabal, salvando 23 juegos en 25 oportunidades, con marca de 1-2, promedio de carreras limpias de 3.81, 42 ponches y 13 bases por bolas otorgadas en 37.2 entradas lanzadas.

Quizás más impresionante que eso es la forma en que el joven de 22 años es el hecho de asumir una responsabilidad tan crucial a tan joven edad, en un equipo puntero que tiene aspiraciones de llegar lejos en octubre.

"A lo primero cuando me pusieron en ese papel tenía un poco de presión", dijo Feliz. "Pero ya me siento bien, como cuando pitchaba en el sexto, séptimo inning.

"Me siento cómodo porque yo sé lo que tengo y nada, lanzo para poder ayuda a ganar al equipo."