(Mark Duncan/AP)

No hay una solución rápida. Hay que aclarar eso desde el principio.

Pero el nuevo acuerdo de un grupo de inversionistas para comprar el equipo es una gran noticia para los Dodgers de Los Angeles. Y mejor aun cuando se trata de unas personas que parecen estar dispuestas a gastar lo que sea para triunfar. A largo plazo, esto luce bien positivo para una de las organizaciones de más glamour de Grandes Ligas.

Sin embargo, tampoco sería lo indicado pensar que un equipo de 82 victorias vaya a convertirse en un trabuco de 94 triunfos sólo por el hecho de llegar Mark Walter, Stan Kasten, Magic Johnson y compañía. La mejoría de la escuadra vendrá con el tiempo, ya que los Dodgers podrán construir a través del draft amateur, el mercado internacional y sí, cambios y la agencia libre.

Ahora, las cosas se ven mejor en este momento. Y hay motivos para creer que aun a corto plazo, la franquicia podría estar saliendo del abismo.

"Es esencial ganar", dijo Walter, quien encabeza el grupo Guggenheim Partners que ganó el derecho de comprar a los Dodgers. "Cuando me reuní con Magic la primera vez, hablamos de muchos temas, pero estaba claro que si la meta no era ganar, no tenía sentido ser dueño de la franquicia. Queremos ganar. Si eso significa que vamos a tener que trabajar más duro del lado de los negocios, lo haremos."

A los Dodgers nunca debe de faltarles dinero. Al igual que los Yankees, son uno de los clubes más visibles y populares de Grandes Ligas, en uno de los mercados más grandes del mundo.

Pero no sólo se trata de dinero. Ahora todo luce indicar que la organización funcionará mejor en los próximos años. El grupo Guggenheim aportará el dinero. Johnson será la cara pública de la franquicia, el embajador para una comunidad que en momentos no ha visto bien a su equipo en tiempos recientes. De su parte, Kasten podría ser la figura más importante, alguien capaz de construir un equipo y crear una estructura más eficiente y más eficaz.

Kasten ha sido un ejecutivo de alto nivel en tres deportes diferentes y es mejor conocido por ser uno de los arquitectos de los Bravos que dominaron la Liga Nacional en la década de los 90. Sabe cómo formar una organización exitosa.

"Es exitoso y trabaja sin descanso en la búsqueda de la excelencia", dijo el gerente general de los Dodgers, Ned Colletti. "En un momento tenía tres equipos bajo su mando a la vez. Si ves lo que ha logrado te preguntas cómo un solo hombre puede lograr tanto. Sabe mucho, ha visto mucho y ha ganado mucho."

A largo plazo, hay muchas cosas positivas a la vista. No debe de haber necesidad de ser "tacaño" a la hora de formar un roster. Hay que reconocer al equipo por firmar a Matt Kemp por varios años, pero uno se pregunta si Hiroki Kuroda estaría aún en Los Angeles si la venta del equipo se hubiese producido hace seis meses.

Hasta a corto plazo, no es imposible ver algunos beneficios posibles de este acontecimiento. Los Dodgers deben de tener más dinero disponible para la fecha límite de cambios en julio. Eso se debe en parte a los nuevos dueños, por supuesto, pero también a la posibilidad de que incrementen los ingresos.

No subestimen el siguiente factor: Es probable que los Dodgers vendan más boletos ahora con esta venta del equipo. No era secreto que los fanáticos del conjunto estaban frustrados no sólo con la actuación del equipo dentro del terreno, sino también con cómo iba la franquicia.

Los Dodgers no llegaron a tres millones de espectadores en el 2011. Era la primera vez desde el 2004 que Los Angeles recibió menos de 3.5 millones de fanáticos en su estadio. La última vez que el equipo había tenido una asistencia por debajo de tres millones había sido en el 2000. Ganen o pierdan los Dodgers en el terreno, es difícil imaginar que los fanáticos no vayan a asistir más al Dodger Stadium en el 2012. Eso en sí aumentaría los ingresos del equipo y su habilidad de hacer adquisiciones en medio de la temporada.

Un ejemplo reciente de esto fueron los Cardenales del 2009. Viniendo de dos temporadas decepcionantes y en el primer año completo de la recesión económica en Estados Unidos, San Luis proyectó una asistencia discreta para esa temporada. Pero cuando el club jugó bien y los fanáticos iban al estadio, la gerencia se vio con más dinero disponible. Dichos recursos se usaron para poder hacer un cambio con Oakland por Matt Holliday, movimiento que ha rendido dividendos desde entonces.

Con esto no quiero decir que Colletti vaya a poder hacer un mega-cambio en julio. Pero si los Dodgers están en la pelea-y en un Oeste de la Nacional difícil de pronosticar, cabe esa posibilidad-el GG probablemente tenga más dinero para gastar si aumenta la asistencia.

Y por supuesto, a largo plazo, todo se ve color de rosa para los Dodgers.