(AP)

DETROIT -- Los próximos días quizá se sientan como algo conocido para el piloto de Detroit Jim Leyland.

Los Tigres tendrán que esperar un poco antes de que arranque la Serie Mundial. Detroit obtuvo el banderín de campeón de la Liga Americana el jueves, luego de barrer a los Yanquis de Nueva York en cuatro partidos. Ahora, los Tigres no jugarán sino hasta el próximo miércoles, cuando abran la Serie Mundial como visitantes frente al campeón de la Liga Nacional que se decide entre San Luis y San Francisco.

En 2006, los Tigres de Leyland barrieron a Oakland en la serie de campeonato de la Liga Americana que terminó el 14 de octubre. Sin embargo, la Serie Mundial no empezó sino hasta el 21 de octubre, y Detroit perdió ante San Luis en cinco partidos.

"No creo que la tregua entre nuestra serie de playoff y la Serie Mundial haya contribuido en nuestra contra en 2006", dijo Leyland recientemente. "Ahora, eso para no quitarle mérito a los Cardenales de San Luis. Pero de repente, nuestra emoción fue de estar muy alto a nada, mirándonos los unos a los otros durante seis días sin algo de acción. Eso es difícil".

Los Tigres han planificado entrenamientos en el Comerica Park de sábado a lunes. La gran pregunta ahora es cómo afectará el descanso a la rotación titular de Detroit, que tiene un promedio de carreras limpias permitidas de 1.02 en lo que va de postemporada.

Los Tigres pasaron tranquilamente sobre los Yanquis, con sus lanzadores titulares permitiendo apenas dos carreras en la serie. Justin Verlander ha hecho tres aperturas en los playoffs, permitiendo sólo dos carreras --en la primera entrada de su primera aparición en el montículo y la novena entrada de su más reciente apertura.

De continuar esta tendencia, Detroit debería ser muy difícil de vencer, especialmente con una ofensiva que por fin empezó a producir cono ocho carreras en el cuarto partido en contra de los Yanquis.

Verlander era un novato en 2006, y el equipo no volvió a llegar a los playoffs hasta el año pasado, cuando los Tigres perdieron en la Serie de Campeonato de la Liga Americana. El derecho estelar puede ahora apreciar el periplo un poco mejor que en 2006.

"Es diferente porque aquello lo hizo parecer sencillo. Estuvimos adelante todo el año", dijo Verlander. "Uno tiene una mejor apreciación de lo difícil que es llegar aquí".

Los Tigres necesitaron superar a los Medias Blancas de Chicago a finales de la temporada para llevarse la División Central de la liga por segundo año consecutivo. Una vez en postemporada, el pitcheo los ha impulsado --con la excepción de un par de problemas del cerrador dominicano José Valverde.

El jovial Valverde permitió cuatro carreras en el primer encuentro de la serie de campeonato de la Americana y no ha vuelto al montículo desde entonces. Phil Coke salvó los siguientes dos encuentros.

Leyland se ha mantenido firme en que Detroit todavía podría necesitar Valverde para salir de algún problema.

"No es sólo una persona. ... Necesitas de todos", dijo Valverde. "Estaré listo para la Serie Mundial".

El grupo de lanzadores ha trabajado tan bien que los toleteros Miguel Cabrera y Prince Fielder no han tenido que cargar con el peso. El venezolano Cabrera, el ganador de la Triple Corona de la Liga Americana, conectó cuadrangular al final contra los Yanquis, pero los Tigres habían podido ganar a pesar de una ofensiva que por momentos no respondía.

"Fister y Scherzer han estado dominantes desde el receso por el Juego de Estrellas. Entonces, si uno le suma a Verlander, tienes tres abridores de primera y todos están lanzando así", dijo el receptor Gerald Laird. "Eso puede ser difícil para cualquier equipo en cualquier serie".

Los Tigres están ahora a tres victorias de su primer título de Serie Mundial desde 1984, y sus cuatro abridores se ven muy capaces de lograrlo.

"Todos estamos jugando muy bien y ejecutando lanzamientos cuando lo necesitamos", dijo Scherzer. "Eso es lo que lo hace peligroso".