José Valverde.

DETROIT - El viernes, antes del primer juego de los Tigres en casa este año, el manager de Detroit, Jim Leyland, buscaba algo en su oficina. No se trataba de un dirigente reacomodándose después del invierno, sino que el capataz busca el número de teléfono de José Valverde.

No hay garantía alguna de que Leyland vaya a volver a dirigir al relevista dominicano, pero por lo menos quería felicitarlo por estar de regreso en la organización.

Cuando terminó la campaña del 2012, parecía que Leyland se despedía de Valverde para siempre. En esta caso, hubo un cambio en la situación.

"Estoy bien contento por él y por nosotros", dijo el piloto. "Creo que es algo bien sencillo. Si ves la situación entera, el sentido común te dice que cuando tienes un representante de alto perfil como Scott Boras y eres agente libre, eso probablemente dicta-por lo menos así pensará la gente-mucho dinero y un contrato a largo plazo.

"Y creo que la denominación simple ahí es que no estábamos preparados para hacer eso. Entonces, obviamente no terminó así.

"Pero creo que ésta es una situación muy buena. Vamos a ver qué hay ahí."

En el caso de Valverde, es la situación que anticipaba Boras todo el tiempo-aun si llegó a su definición más lento de lo esperado.

"Fuimos pacientes", le dijo Boras a MLB.com vía telefónica el jueves. "Pensábamos que podía haber una necesidad en la organización (de Detroit)."

Boras afirma que Valverde tuvo otras ofertas, pero que la familiaridad con los Tigres y la oportunidad de lanzar en situaciones de salvamento en un equipo contendiente fueron los factores que más determinaron la decisión de firmar con los felinos.

El flamante agente espera que el dominicano se integre a los entrenamientos extendidos de los Tigres este fin de semana y que reanude su programa de lanzamientos. Viene realizando sesiones de bullpen cada dos días en la República Dominicana, pero no se ha enfrentado a bateadores.

Eso podría darse en juegos de los entrenamientos extendidos la próxima semana. De ahí podría estar listo para medirse a bateadores de Triple-A lanzando por la sucursal de los Tigres en Toledo.

Leyland estuvo de acuerdo con lo afirmado por Dave Dombrowski, presidente/gerente general de los Tigres, en el sentido de que Valverde abandonó su recta de los dedos separados el año pasado y se convirtió en un lanzador de un solo pitcheo.

Datos en fangraphs.com y STATS demuestran que dicha transición empezó en el 2011, cuando fue de dividir la recta y la recta de los dedos separados casi en un 50% a estar con una proporción de 80-20% a favor de la bola rápida.

La firma de Valverde no causó mucha reacción dentro del bullpen existente de los Tigres. El dominicano Joaquín Benoit, el mejor amigo de Valverde en el equipo, dijo que no sabía nada sobre el plan y que no habla con su compatriota desde enero o febrero. El quisqueyano Octavio Dotel expresó que la firma fue "algo bueno".

Al menos por ahora, Benoit cree que el pacto de Valverde no impactará el "cerrador por comité" que implementa Detroit ahora mismo para el noveno inning.

"Ahora mismo tenemos que estar listos para cada entrada", dijo Benoit.