Alex Anthopolous, Ned Colletti y Jerry Dipoto.

Nadie hace canjes en abril. Bueno, casi nadie. Pero al menos no se realizan movimientos de mucho peso. Entonces, hay que respirar profundo y dejar que las cosas caigan en su lugar.

Es posible que, como fanático, estés preocupado por la rotación (en el caso de los Angelinos), el bullpen (Cardenales) o la ofensiva (Rays) de tu equipo. Es cierto que las lesiones de Zack Greinke, Jered Weaver y el dominicano José Reyes tienen enormes implicaciones para los Dodgers, Angelinos y Azulejos, respectivamente. Pero falta mucho camino por recorrer. Estamos apenas en abril.

Aun si el gerente general de tu equipo favorito está igual de preocupado que tú, no hay mucho que pueda hacer en estos momentos. Si confiaba en su plan para la temporada hace un mes, probablemente siga confiando. Si ha perdido la fe, mala suerte. La mayoría de los canjes importantes se realizan a mediados de la campaña después de que se han agotado las opciones internas.

A esas alturas, algunos equipos deciden que es momento de comenzar a hacer planes para la siguiente temporada, lo cual se ha vuelto cada vez más difícil en una era de tanta paridad. Al llegar el receso del Juego de Estrellas, puede haber hasta 24 equipos con una oportunidad de clasificar para los playoffs y, en la mayoría de los casos, dichos clubes no quieren hacer un canje que indique que se hayan dado por vencidos.

De hecho, esta campaña comenzó tan reñida, que parecía que los pases a la postemporada los decidirían las lesiones o el gerente general que mejor pudiera separar a su equipo del montón.

Los Dodgers lucirán diferentes sin Greinke durante un par de meses. Parecían tener asegurado un pase a los playoffs con Clayton Kershaw y Greinke al frente de la rotación. Ahora, ya no tanto. Aun si los Dodgers y los Azulejos encuentran un equipo dispuesto a negociar, probablemente no haya jugadores tan buenos como Greinke y Reyes disponibles. Por ahora, todo el mundo tiene que trabajar con lo que tiene.

¿Que si son preocupaciones legítimas? En algunos casos, sí.

La velocidad de Weaver ya iba en descenso incluso antes de que el serpentinero se fracturara el codo izquierdo, mientras que la remodelada parte trasera de la rotación de los Angelinos -- Joe Blanton, Jason Vargas and Tommy Hanson - tienen foja colectiva de 1-6.

Por su parte, los tres nuevos abridores de Toronto - R.A. Dickey, Josh Johnson y Mark Buehrle - suman apenas dos victorias entre ellos.

Los Cardenales también tienen preocupaciones. Bueno, algunas. Están terceros en la Liga Nacional en carreras anotadas y su rotación tiene la tercera mejor efectividad del Viejo Circuito. Pero su bullpen tiene el segundo peor promedio de carreras limpias en Grandes Ligas y al manager Mike Matheny se le está haciendo difícil conservar las ventajas en el noveno inning ante la ausencia de Jason Motte, quien posiblemente se pierda el resto de la campaña.

¿Preocupación? La verdad, no. Los Cardenales tienen brazos fantásticos en el bullpen, incluyendo a Trevor Rosenthal y su recta de 100 millas por hora. También tienen en su sistema a algunos de los prospectos más codiciados del béisbol. Si San Luis no tiene opción interna alguna - yo creo que sí la tienen en Rosenthal, el venezolano Edward Mujica o Mitchell Boggs - el gerente general John Mozeliak tendrá las piezas para hacer un canje.

Pero todo luce indicar que el ejecutivo será paciente y dejará que las cosas se desenvuelvan. Así ha afrontado los contratiempos en años pasados y los Rojos, quienes están sin los servicios del quisqueyano Johnny Cueto al menos durante unas semanas, no lucen estar en posición de arrasar con la División Central de la Nacional.

El GG de los Tigres, Dave Dombrowski, enfrenta el mismo dilema que Mozeliak. Es decir, cuenta con varios brazos de calidad en el bullpen, pero no sabe si entre ellos hay un muchacho que se sienta a gusto lanzando en el noveno inning.

Detroit ha ya malogrado tres rescates. El capataz Jim Leyland está evaluando sus opciones para el noveno inning con el fin de determinar si tiene al lanzador indicado para el rol de cerrador o si tendrá que usar a diferentes relevistas dependiendo de quiénes sean los bateadores contrarios.

A Leyland le gustaría que algunos papeles estuviesen mejor definidos, pero eso sólo sucederá una vez que alguien se establezca como cerrador. Mientras tanto, el dominicano y ex taponero José Valverde se está poniendo en forma con la meta de regresar a la Gran Carpa. A menos que algo cambie, Dombrowski será agresivo a la hora de buscar ayuda externa.

Al igual que los Cardenales, los Tigres lucen tan fuertes en otras áreas que tienen tiempo para hallar una solución. Aunque no marcaría diferencia alguna. Aún faltan varios meses para que comience la época de canjes.