Boston ha ganado campeonatos en un pasado no muy lejano, pero lo hicieron con equipos menos balanceados que la edición de este año.

BOSTON -- Es posible que las barbas y la química de la que tanto se habla opaquen lo verdaderamente bello de los Medias Rojas del 2013.

Este conjunto no depende de un sólo ingrediente o de una superestrella, sino que se destaca en todo los aspectos del juego. Y los equipos así suelen ser los más difíciles de derrotar.

El resultado es una fórmula que tiene a Boston rebosando de confianza -- y a solamente cuatro victorias de llegar a la Serie Mundial.

Este equipo puede vencerte a palo limpia o con la llamada "pelota pequeña". En varias ocasiones este año, los Patirrojos triunfaron desgastando al lanzador contrario.

¿Cuándo fue la última vez que un equipo de Boston tuvo tres jugadores capaz de marcar la diferencia en la parte alta de la alineación como Jacoby Ellsbury, Shane Victorino y Dustin Pedroia?

Cualquiera de los tres puede hundir a un rival con un hit dentro del cuadro, un batazo hacia uno de los canales o un cuadrangular.

"Encontraremos una de las mil maneras para vencerte", expresó Pedroia.

Y hay momentos en que los Medias Rojas ganan simplemente porque su pitcheo y su defensa son mejores que los del equipo contrario.

"Nuestro estilo -- la ofensiva, la defensa, nuestro pitcheo abridor y el bullpen hablan por sí solos, así que debemos continuar haciendo lo mismo", dijo Johnny Gomes. "Este equipo puede pegar fuerte y a la vez juega como se debe. Tomamos una base adicional, negociamos bases por bolas al iniciar una entrada -- en lugar de pegar un jonrón. Simplemente pasarle la antorcha al que te sigue".

Boston ha ganado campeonatos en un pasado no muy lejano, pero lo hicieron con equipos menos balanceados que la edición de este año.

En octubre del 2004, parecía que en ocasiones los Medias Rojas simplemente se mantenían a flote durante un partido mientras esperaban que el dominicano David Ortiz pegara el hit decisivo. Y casi siempre, así pasaba.

Con este equipo, cualquier jugador puede convertirse en el héroe de un momento a otro. Ortiz sigue siendo capaz de definirlo todo con un batazo. Pero también lo puede hacer Victorino con un imparable débil como el que ayudó a eliminar a los Rays en el Juego 4 de la Serie Divisional de la Liga Americana. O puede ser Xander Bogaerts demostrando la paciencia suficiente para negociar un boleto en su primer turno al bate en la postemporada y aprovechando un lanzamiento descontrolado para anotar la carrera del empate.

Aunque los Medias Rojas cuentan con los jugadores indicados para su estilo de juego balanceado, el piloto John Farrell merece gran parte del mérito.

"Sin John Farrell, no creo que estuviéramos aquí", señaló Ortiz. "El es la cabeza de este cuerpo. Ha cumplido desde el primer día. Y de verdad valoro todo lo que ha hecho por nosotros".

Pero Boston aún tiene trabajo por hacer.

"Contamos con 25 muchachos que tienen como prioridad ganar un partido y no acumular logros individuales", manifestó el relevista Craig Breslow. "El resultado ha sido muchas victorias. Siempre se dice que lo único que importa en la postemporada es ganar, pero creo que nosotros llevamos 162 juegos pensando así".