Martín Prado. (Gregory Bull/AP)

SCOTTSDALE, Arizona - En el papel, la temporada pasada de Martín Prado no estuvo nada mal. El venezolano empujó la mayor cantidad de carreras de su carrera (82) y no estuvo lejos de sus mejores marcas en dobles y hits conectados.

Sin embargo, el versátil pelotero ha dicho una que otra vez que no se sintió del todo cómodo en el 2013 con los Diamondbacks, equipo al que fue cambiado por los Bravos durante el invierno anterior.

Los números también lo indican.

En la primera mitad de la campaña, Prado tuvo promedio de apenas .253 con OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .668. Pero después del Juego de Estrellas, poco a poco acostumbrándose a su nuevo ambiente, estuvo en .324 con .864 para terminar con .282 y 750 para la temporada.

Ahora, en su segundo año en Arizona, el maracayero luce mucho más suelto dentro y fuera del terreno.

"La verdad es que me han hecho sentir un poco más cómodo este año", le dijo Prado a LasMayores.com. "Ya tengo conocimiento de muchas cosas del grupo. Conozco la mayoría del grupo, los coaches, la organización y toda la gente que la conforma".

Hace un año, Prado lucía bastante callado en el clubhouse del equipo del desierto. Pero ahora se le ve jocoso y bromeando con los compañeros. Y más importante todavía, ha quemado la Liga del Cactus. Llegó al miércoles con promedio de .519 (27-14) con cinco dobles y cinco empujadas.

"Aparte de los números, estoy tratando de mantenerme físicamente porque va a ser una temporada bien larga", comentó Prado sobre su preparación para la campaña regular, que para los Diamondbacks empezará el próximo día 22 en Australia contra los Dodgers. "(Estamos) buscando las mayores posibilidades de permanecer todo el año sano".

En esta primavera Prado, de 30 años, ha reconocido que tomó muy a pecho las cosas la temporada pasada. Según él mismo, no sólo trataba de justificar el cambio con los Bravos-en el que pasó de Arizona a Atlanta el reconocido toletero Justin Upton-sino también su nuevo contrato de cuatro años y US$40 millones con los Diamondbacks. Además, era la primera vez en su carrera profesional que cambiaba de equipo, luego de toda una vida en la organización de los Bravos.

"Fue el proceso de mi primer cambio", dijo al respecto. "No había experimentado lo que era el proceso y lo que (implicaba) la adaptación a un nuevo equipo. Creo que uno aprende de ese tipo de experiencias y ya para la próxima estaré preparado.

"Pero por el momento estoy disfrutando mi momento con este equipo".

CON LA VERSATILIDAD DE SIEMPRE
Durante una carrera de ocho años en Grandes Ligas, Prado ha llegado a jugar cada posición del cuadro interior y en los dos jardines de las esquinas. Ahora, todo un veterano establecido, el venezolano podría exigir concentrarse en un solo puesto defensivo.

Pero Prado no ha elegido ese camino. Aunque con Arizona ha sido mayormente antesalista, el año pasado llegó a jugar 33 encuentros en la segunda base, 30 en el jardín izquierdo y hasta una entrada en el campo corto.

Ahora dice estar listo para esa misma tarea, en caso de ser necesaria.

"A lo largo de mi carrera no me he puesto límites y no creo que sea momento para ponerme ese límite", dijo Prado acerca de su disposición de jugar posiciones aparte de la tercera base. "Estoy preparado para ayudar al equipo en cualquier tipo de situación y donde me necesiten estaré".

EN BUSCA DE POSTEMPORADA
En el 2010 con Atlanta, Prado estuvo lesionado para la última parte de la temporada y se perdió la Serie Divisional que al final perdieron los Bravos ante los Gigantes. Al año siguiente vivió la pesadilla del colapso de Atlanta en septiembre y, en el 2012, fue parte del equipo del cubano Fredi González que cayó ante los Cardenales en el Juego del Comodín.

Ahora, con un panorama alentador en los predios de los Diamondbacks, Prado cree que el 2014 podría ser el momento de participar por fin en una serie de postemporada.

"Tenemos grandes expectativas en el equipo y con este grupo de muchachos", manifestó. "Es un grupo de muchachos jóvenes donde nos llevamos bien todos los días y buscamos la manera de buscar esa estabilidad.

"Vamos a pasar siete meses con el mismo grupo de muchachos y de verdad estamos en buen camino para tener una buena temporada".