Mariano posa para una foto delante del Canal de Panamá. (Yankees Magazine)

PANAMÁ-- Acompañados por su entrañable Mariano Rivera que les sirvió de guía, un grupo de jugadores y dirigentes de los Yanquis de Nueva York visitó el viernes el Canal de Panamá, la centenaria ruta interoceánica construida por Estados Unidos que hasta cierto punto ayudó a popularizar el béisbol en este país.

Fue una visita particularmente emotiva para el retirado cerrador panameño, ya que recibió un cuadro con una foto suya de cuando visitó el canal en 1996, poco después de haber subido a Grandes Ligas con los Yanquis.

Y también para Joe Girardi, el piloto del equipo neoyorquino que tenía muchas ganas de conocer el canal, cuya construcción hace más de un siglo atrajo a millares de trabajadores, entre los cuales había estadounidenses que jugaban el deporte.

En un poblado a orillas del canal nació Rod Carew, el único panameño en el Salón de la Fama del béisbol de las Grandes Ligas.

El administrador del canal, Jorge Quijano, recibió a la delegación de los Yanquis y les explicó el viejo y nuevo sistema de control para el paso de los buques en las esclusas de Miraflores, en el lado Pacífico y al oeste de la capital panameña.

Durante la visita, no hubo paso de ninguna embarcación porque generalmente a esas horas es escaso el tráfico por ese tramo del canal. Sin embargo, los ilustres invitados aprovecharon la mañana de sol para tomarse una foto y firmar autógrafos a los turistas que llegaron al mirador que funciona en esa esclusa.

"Fue algo muy bonito", dijo Rivera. "Lo que anhelábamos todos era ver un barco pasar, pero lastimosamente llegamos muy tarde".

Fue la primera actividad de los Yanquis en el marco de un viaje en el que disputarán dos partidos de pretemporada contra los Marlins de Miami el fin de semana en Panamá.

La publicitada "Serie de la leyenda", que se jugará el sábado y el domingo en el estadio Rod Carew de la capital panameña, es un nuevo homenaje a la ilustre carrera del retirado lanzador.

Rivera, de 44 años y oriundo del pueblo pesquero de Puerto Caimito, se retiró el año pasado tras 19 temporadas consecutivas con los Yanquis, en las que estableció el récord histórico de salvamentos de las mayores con 652.

"Me siento como un pavo real", expresó Rivera con una amplia sonrisa a la prensa horas antes del arribo de los Yanquis el jueves por la noche. "Muy contento, de verdad. Era mi sueño traer a mi equipo, a mis compañeros, para que pudieran disfrutar mi tierra, jugar y darnos de su talento".

Pero también para que "nuestros jóvenes y adultos, que son fans de los Yanquis y no pueden viajar a los Estados Unidos, puedan disfrutar y ver a los jugadores de los Yanquis", añadió.

Rivera esperó el jueves la llegada de su ex equipo en la terminal del aeropuerto internacional. Dirigentes y jugadores bajaron del avión luciendo sombreros tipo Panamá.

El viernes por la mañana fungió como todo un anfitrión en la visita al canal, a la que asistieron Girardi, el coch de banco Tony Peña, el jardinero Brett Gardner y el lanzador David Robertson, entre otros.

El capitán Derek Jeter, el as de la rotación CC Sabathia y ni el jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán fueron los grandes ausentes en esa visita. Jeter y Sabathia estuvieron hace algunos años en Panamá para una exhibición de softbol y aprovecharon para conocer el canal.

Girardi fue el que más preguntó al administrador del canal. Luego se colocó una gorra azul con naranja alusiva al centenario de la vía y firmó autógrafos.

Jeter y Robertson, quien tomará el rol de cerrador en los Yanquis dejado por Rivera, visitaron por la tarde el Hospital del Niño de Panamá.

"Gracias a Dios lo hicieron. Los niños estaban bien contentos", manifestó Rivera por la noche durante una cena en la que participaron directivos y jugadores de las dos escuadras, así como personalidades panameñas en el hotel donde se hospedan los equipos.

El evento fue propiciado por la Fundación de Mariano Rivera a fin de recolectar fondos para ese hospital infantil.

"Queremos ayudar y es de lo que se trata este evento", destacó Rivera.

Una periodista comentó a Rivera que el manager Girardi había traído el uniforme con el número 42 que utilizó con los Yanquis con la esperanza de que se lo pusiera y jugase como jardinero o hiciera algunos lanzamientos.

¿Alguna posibilidad?

"Tú viste lo último de Mariano Rivera en septiembre 26", dijo en referencia a la fecha en que jugó su último partido con el uniforme de rayas. "Me hubiese gustado, pero no estoy preparado. Respeto mucho el juego, respeto mucho a mi gente y no voy hacer algo ridículo".

"Y el uniforme no me queda tampoco", agregó.

La última vez que los Yanquis visitaron a Panamá fue en 1947, cuando disputaron aquí varios duelos con los entonces Dodgers de Brooklyn. Un año antes habían llegado a suelo canalero en medio de una gran euforia y con el gran Joe DiMaggio para algunos partidos con un equipo profesional panameño.