Yoslan Herrera. (AP)

ANAHEIM - El derecho cubano Yoslan Herrera tiene 32 años. Cuando lanzó un cero en la victoria de los Angelinos en el cierre de su serie contra los Mets, era la primera vez que se subía a un montículo de Grandes Ligas en seis años.

"Fue una sensación increíble", dijo Herrera, quien fue subido desde Triple-A Salt Lake hace unos días. "Se debe a todo el trabajo que hice todos esos años en que estuve alejado del juego".

Herrera fue firmado por los Piratas en marzo del 2007. Como abridor en la organización de Pittsburgh, tuvo efectividad de 3.26 en 234.2 innings y hasta lanzó en cinco juegos con el equipo grande en el 2008.

Sin embargo, los Piratas lo dejaron en libertad después del 2009. Herrera perdió el ánimo de jugar y empezó el 2010 con promedio de efectividad de 6.08 en seis aperturas a nivel de Triple-A en la organización de los Mellizos.

De ahí Herrera decidió que ya no lanzaría más.

"Simplemente no quería jugar más", relató Herrera. "Pero fue un error. Después estaba en mi casa viendo los juegos por televisión. Empecé a pensar que tenía que volver, porque esto es lo que yo sé hacer".

Herrera empezó a entrenar por su cuenta en el 2010, "empezando de cero". Tiraba sesiones de bullpen y hasta en algunas prácticas de bateo, pero ningún equipo llamaba.

El cubano se pasó el 2011 y el 2012 en su casa en Tampa.

"Fue frustrante", dijo Herrera. "Nadie me había visto tirando en los juegos, así que no estaban interesados".

El derecho por fin se unió a la Liga del Atlántico (independiente) en el 2013, como relevista en Lancaster Barnstormers. Allí tuvo efectividad de 3.74 con 11 juegos salvados en 59 presentaciones. Después de lanzar con los Algondoneros de Guasave en la Liga del Pacífico en el 2013-14, recibió un pacto de liga menor con los Angelinos.

Al registrar 5.1 ceros con Salt Lake, recibió otra oportunidad a nivel de Grandes Ligas.

"Lo necesitábamos como un brazo de poder", dijo el manager de los Angelinos, Mike Scioscia, acerca de Herrera, quien tiene una curva y una recta de los dedos separados de 92 millas por hora. "Lo vimos par de veces en la primavera, pero de verdad estuvo tirando bien (en Triple-A) y ya vieron su material (vs. los Mets).