Yoenis Céspedes. (AP)

BOSTON -- No es sorpresa que Yoenis Céspedes ya se sienta cómodo vistiendo el uniforme de los Medias Rojas. El cubano siempre ha brillado en los escenarios más grandes. Ha ganado el Festival de Jonrones en dos años consecutivos y lleva un promedio de .350 en 10 juegos de postemporada. Algunos se atreverían a decir que el guardabosque nació para jugar en medio de esas alturas.

Eso puede ser, y también es posible que Céspedes estaba destinado para estas cosas, incluso si los Atléticos no lo hubieran cambiado en la fecha límite de cambios del 31 de julio.

"Era muy probable que me cambiaran, pero pensé que sería en algún momento en junio o julio del próximo año", expresó Céspedes. "Pero definitivamente no lo esperaba en estos momentos".

Nadie lo esperaba. Eso fue lo que aumentó la magnitud de la transacción, un intercambio de estrellas de Grandes Ligas que se ve con poca frecuencia: Céspedes por el as zurdo Jon Lester.

"Mi reacción inicial fue que casi quería llorar", manifestó Céspedes. "No lloré, pero mientras el día avanzaba y comenzaba a pensar un poco más en la situación, recuerdo que dije: 'Dios sabe por qué pasan las cosas' y que esto posiblemente era para bien".

En febrero, Céspedes había manifestado que esperaba firmar una extensión con Oakland. Aunque las pláticas de agregarle más temporadas a su contrato de cuatro años y US$36 millones nunca llegaron lejos, sus deseos siempre fueron permanecer con los campeones defensores del Oeste de la Liga Americana. Pero siendo realista, era muy probable que los Atléticos lo cambiaran en esta temporada muerta.

"Por ser Oakland el equipo que me dio mi primera oportunidad en las Grandes Ligas", declaró Céspedes, "obviamente me gustaba la idea de poder comenzar y terminar mi carrera con un equipo, pero así no salieron las cosas y ahora estamos aquí".

Los Atléticos no han contado con el mismo éxito tas la partida de Céspedes. Tienen foja de 7-10 desde el cambio--incluyendo marca de 4-9 en los encuentros en que Lester no ha sido el abridor--y han anotado menos de tres carreras en 14 de los últimos 18 partidos. Oakland pasaba por un mal momento antes de que Céspedes fuera enviado a Boston, pero el guardabosque al menos les brindaba otro bate de poder.

Ahora, la presencia de Céspedes básicamente ha sido reemplazada por Stephen Vogt y Jonny Gomes.

"No quiero calificarlo como un hueco en el lineup, porque un hombre no hace todo un equipo o una alineación", dijo Céspedes, "pero me atrevo a decir que faltará un enlace en cuanto a un bateador de poder se refiere. Ahora, eso no significa que no puedan alcanzar su meta de ganar la Serie Mundial sin mí".

Eso exactamente es lo que Céspedes quiere para su ex compañeros. Eso lo dejó en claro al solicitar enviarle un mensaje a su antiguo equipo: "Fue un verdadero honor comenzar mi carrera con los Atléticos de Oakland y les deseo a los jugadores, coaches y directivos la mejor de la suerte en su camino a la postemporada. Espero que salgan campeones. Quiero que sepan que fue un enorme placer jugar aquí y quiero darles las gracias a todos allá".

Céspedes extrañará todo de Oakland, dijo el toletero. "Desde los muchachos en el clubhouse, el grupo de coaches hasta los aficionados, quienes siempre me trataron bastante bien, y a los amigos que conocí aquí". El toletero señala los últimos días de la temporada del 2012 -- cuando los Atléticos sorprendieron a todos para llevarse el título de la División Oeste de la Liga Americana -- como su recuerdo favorito vistiendo el uniforme de Oakland.

"No les guardo ningún rencor", agregó Céspedes. "Aparte de que el juego es divertido, también es un negocio, y entiendo aquel aspecto, así que no les guardo ningún sentimiento negativo. Por lo contrario, les deseo solamente lo mejor. Espero que sigan luchando y espero que ganen la Serie Mundial".