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05/28/09 5:26 PM ET

Enfocado en ayudar a Angelinos

Ervin Santana contento de estar de regreso en L.A.

El derecho dominicano Ervin Santana está de regreso con los Angelinos, luego de recuprarse de una lesión en el codo, y se sentó con José Mota a conversar sobre esta temporada y muchas cosas más en el Sur de California.

Vamos a irnos hacia atrás Ervin, ¿qué tan duro fue el admitir que te dolía el codo durante la temporada de primavera?
"Fue muy duro el haber tenido que finalmente admitir que tenía molestia, ya que duré lo máximo tratando de lanzar. Fue tan tal que no quería decírselo al equipo, pero al final no pude soportar el dolor. Quería durar lo más que pudiera y aguantar dolor para mi equipo."

¿Cuándo vino esa decisión?
"Yo lo sentí en el bullpen durante la primera semana de los entrenamientos. Luego, durante un juego entre nosotros mismos, recuerdo que retiré los tres outs, entonces para el próximo bateador tiré una recta y me molestó, y ya después de ahí le dije al equipo que no podía lanzar más."

¿Qué tan difícil es, como lanzador joven y exitoso el querer ayudar y no poder? ¿Ver a tus compañeros jugando mientras tú te dedicas a la rehabilitación?
Es fuerte para uno y hasta me daba rabia, me enojaba al ver a todo el mundo participando, y yo nada; solamente podía mirar desde afuera. Me sentía apenado porque uno lo que quiere es competir para ganar, estar con sus compañeros en el terreno, pero así es el béisbol. Las lesiones, con todo y lo que duelen, son parte del deporte.

¿Cómo te hace sentir el estar ya firmado a contrato de cuatro años?
Es un paso muy bueno por los muchos sacrificios que hay que hacer para llegar a las Grandes Ligas, y también los sacrificios de la familia de uno. Yo diría que es una seguridad para uno estar más seguro de su trabajo, sin preocuparse de si lo van a bajar ó a botar. Esas cosas pasan por la mente del jugador, mientras que ya con un contrato la concentración está en el trabajo, y uno se siente mucho mejor.

Háblanos de tu rehabilitación del codo y todo el proceso.
Bueno, me enviaron a Arizona, ahí estuve tirando por par de semanas antes de tirar en dos juegos. Desde ahí me fui a Clase A (Rancho Cucamonga) a más partidos de rehabilitación, luego a practicar con el equipo grande en Anaheim, y cuando fui pasando las pruebas, me dejaron seguir avanzando en la cantidad de pitcheos, y así pasé a Triple A (Salt Lake City). La prueba final fue tirar un bullpen a todo vapor en Anaheim para ver cómo reaccionaba, y gracias a Dios lo tire bien y así me activaron para lanzar.

¿Qué tan importante son esos días después de lanzar en examinarte a ti mismo cuando regresas de una lesión?
Bueno, he aprendido que hay que decir la verdad. Los latinos, en cuanto a eso somos duros, hasta que no vemos sangre no nos rendimos a decir que estamos lesionados ó que andamos mal. Ahora, cada vez que lanzo me hacen las preguntas los entrenadores, el dirigente, el cuerpo médico, y le digo la verdad. Hasta ahora, gracias a Dios me he sentido muy bien. El brazo, mi codo se sienten muy bien.

Tremenda campana en el 2008 (16-7), muchos cuestionaban tu habilidad de lanzar fuera del Angel Stadium luego del 2007 (7-14), ¿cómo te hace sentir lo bien que rebotaste?
Me hizo sentir muy bien, pero hay que recordar que uno no lanza solo, se necesita todo un equipo y mis compañeros me ayudaron muchísimo. Nunca perdí la confianza. No pongo atención a los comentarios negativos, no tengo control de esas cosas. He crecido mucho, tengo varios años en el equipo, y uno aprende mucho hablando durante el juego con lanzadores veteranos. También me alegra el poder compartir información de lanzar en éste nivel a lanzadores jóvenes latinos como Fernando y Rafael Rodríguez, Anthony Ortega, que este año han estado aquí con nosotros y tienen mucho talento.

Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.


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