Durante cualquier conversación con el campo corto de los Angels Orlando Cabrera, no importa el tema, el día, la hora, en fin no hay nadie más consistente en exhibir energía y sinceridad en sus palabras que el "costeño".

Pero, en un precioso día de primavera, mientras los Angels tomaban sus prácticas de bateo en Tempe, Arizona, notaba yo algo diferente. La energía que exhibía en su Vds. había subido unos cuantos decibeles, y la razón lo comprueba todo, ya que Orlando hace pocos meses compró el equipo de béisbol de su ciudad natal Cartagena. Está tan alegre que no podía contenerse al expresar sus planes a largo y a corto plazo para su equipo, los Indios de Cartagena.

"Sabes que soy muy honesto", comentaba, " y la razón por la que yo me integré a ser propietario de equipo es porque es una manera de yo dar algo a mi pueblo. Los hermanos Rentería (Edgar y Edinson) han estado muy envueltos en el desarrollo del béisbol colombiano, y yo siento una responsabilidad tan grande, y aún mayor que ellos porque yo ando allí por las calles en mi barrio y siento el entusiasmo de la gente por el béisbol".

Ese entusiasmo se ha hecho más fervoroso gracias a que más y más colombianos se siguen integrando al béisbol organizado, y dando el paso a las Grandes Ligas. La campaña pasada, un servidor y miles de fanáticos presenciamos historia ante nuestros ojos en el Angel Stadium.

Fue un momento que obviamente, en los renglones del béisbol en general, no se notó así como un histórico cuadrangular o la celebración de un juego sin hit ni carreras, pero para nosotros los latinoamericanos fue grandiosa, cautivante. Por primera Vds. en la historia se enfrentaban un lanzador y un bateador colombiano en las Grandes Ligas. Sus nombres: Orlando Cabrera de los Angels y Emiliano Fruto de los Marineros de Seattle. Y hay más, ya que estando en la cabina de transmisión, mi compañero de labores en años pasados Iván Lara, igualmente conmovido por el momento, se aseguró de que ese primer foul que pegó Cabrera, no cayera en manos de un inocente aficionado. Lara se encargó de que esa pelota se le fuera entregada, y luego él se la entregó personalmente a Cabrera, quien con la sonrisa lo dijo todo. Historia colombiana inolvidable.

Apoyando el esfuerzo y la entrega de Cabrera para aumentar la proyección del béisbol en Colombia, se encontraban acompañándolo en los campos primaverales lo señores Manolo Duque, Gerente general de los Indios, y Felipe Merlano de la Ossa, Presidente de la Liga de Béisbol de Bolívar, en el béisbol aficionado.

"Orlando es una persona muy apasionada cuando se entrega a algo, y para nosotros la meta es integrarnos como país a la Confederación del Caribe, jugar en la Série del Caribe, y eventualmente ser parte del yá reconocido Clásico Mundiál de Béisbol que se Vd. a seguir jugando", me expresó Duque, amigo de Cabrera por largo tiempo, que también presenció a los Indios coronarse campeones este pasado torneo.

"Vamos a establecer relaciones permanentes con diferentes organizaciones de Grandes Ligas para que nos envíen jugadores a desarrollarse y a competir a un alto nivel, y con la presencia de Orlando, tenemos credibilidad, ya que él estará muy envuelto en el día a día de la franquicia". El señor de la Ossa dice que "es una bendición para el desarrollo de la juventud de Cartagena y de toda Colombia el tener a sus héroes envueltos en alejarlos de las calles y de los vicios que afectan a nuestra juventud , y no hay nada mejor que ver a un joven desarrollarse y disfrutar en un terreno de juego. Este paso que da Orlando es fabuloso para el béisbol aficionado de nuestro país".

Orlando, por lo tanto sigue entregado a darlo todo por los Angels en el terreno de juego y también a seguir proyectando la "A" de Angels por dondequiera camine en su pueblo natal y en todo su país, recordándonos que por ahí también quiere ver la "C" de Colombia proyectándose en planteles internacionales, sabiendo que el talento sobra. Lo que nunca sobra es...su entusiasmo.